El Gran Dragón Blanco

27 julio, 2018

Los ochenta fueron una época mágica, con profusión hacia el cine de acción, dándonos varios héroes icónicos que se han instalado en los corazones y en el imaginario popular. Han habido producciones que se convirtieron en éxitos de taquilla y otras que, si bien no lo fueron, han trascendido en el tiempo volviéndose objetos de culto. Una de esas realizaciones terminó siendo el punto de inflexión en la carrera de un, hasta entonces, poco conocido actor que se convertiría en uno de los máximos exponentes del cine occidental de artes marciales. Hablamos de un luchador norteamericano devenido en héroe y patadas y poses que se erigirían en una marca personal. Si a esto le sumamos un torneo secreto y clandestino donde los competidores se enfrentan a muerte y una pretendida historia verídica que sustentaba el film, inmediatamente se nos viene a la cabeza la recordada Bloodsport.

Estrenada el 26 de febrero de 1988, llegó a la Argentina en octubre de ese mismo año con el nombre de El Gran Dragón Blanco. En España y resto de Latinoamérica fue exhibida como Contacto Sangriento y en algunos países se la vinculó con otra franquicia, dándole el título de Retroceder Nunca, Rendirse Jamás 3, aunque nada tenía que ver con éstas.

Fue dirigida por Newt Arnold, quien tenía experiencia trabajando como asistente de director en films tales como The Abyss, Blade Runner y The Godtather: Pt II, por el cual fue reconocido con el Directors Guild of America Awards.

La historia estaba basada en una idea de Sheldon Lettich, quien ya escribía obras teatrales en aquel entonces con reconocimiento de los críticos, y ha sido el responsable de los libretos para los films Lionheart, Double Impact, las cuales dirigió, Rambo III y Max.

Como curiosidad, podemos mencionar que hizo un cameo en Lionheart y que estuvo cuatro años en el cuerpo de Marines, incluyendo un año en Vietnam.

El guión adaptado surgió a partir de una colaboración entre el mismo Lettich, Christopher Cosby y Mel Friedman.

Bloodsport, que afirmaba estar basada en hechos reales, repasa la vida de Frank Dux, un artista marcial que trabajó un tiempo como agente encubierto que se convirtió en el primero occidental en ganar un torneo secreto de arte marciales, en Kumite, donde se reúnen los mejores guerreros del mundo y donde lo que está en juego es nada más y nada menos que la vida.

Para el rol protagónico se decidió apostar por un actor y artista marcial nacido en Bélgica, quien había destacado personificando a un frío y letal villano en No Retreat, No Surrender: Jean Claude Van Damme.

La película estuvo a punto de no terminarse, a pesar de haberse filmado. Por ello, el mismo Van Damme colaboró con la edición de la misma.

Gracias al éxito del film, que lo catapultó al estrellato posicionándolo como uno de los exponentes del género, también destacó en Kickboxer y Lionheart, las cuales escribió, Double Impact, la fallida Street Fighter, JCVD y como el villano en The Expendables 2, el Dream Team nostálgico de Sylvester Stallone.

Sus escenas de pelea suelen ser tan intensas que debe filmarlas fuera de los Estados Unidos por miedo a ser demandado.

Ganó una demanda que le había iniciado Frank Dux, quien aseguraba que había trabajado con él en su debut como director (The Quest) y que Van Damme le negó su porcentaje de ganancias. La evidencia se perdió durante un terremoto.

En una oportunidad declaró que aprendió a hablar inglés mirando The Flintstones.

Estudió ballet clásico durante cinco años. En sus últimos años de adolescencia abrió un gimnasio llamado California Fitness Center.

Se definió a sí mismo como El Fred Astaire del Karate.

Tuvo dos compañías productoras llamadas Long Road Productions y 777 Films.

Cuando llegó a Hollywood sus trabajos consistieron en mozo, repartidod de pizza, taxista y patovica en el Woody’s Wharf, un bar que era propiedad de Chuck Norris.

Fue la inspiración para el personaje de Johnny Cage en Mortal Kombat, que estaba pensado para convertirse en un video juego con su nombre, pero no llegaron a un acuerdo con Midway por el uso de la imagen.

Fue miembro del equipo belga que ganó el campeonato europeo por equipos y de peso mediano en karate. Ganó la Hope Cup, Cup of Antwerp, The Gala International y The Forest Nationals.

Tiene un récord impresionante como kickboxer. 18 victorias, todas ellas por knock out, utilizando su nombre de nacimiento Jean-Claude Van Varenberg. Su única derrtoa fue con el francés Etienne Aubry, donde fue descalificado por patearlo accidentalmente cuando estaba en la lona.

Aparece en los videos Crush ‘Em, de Megadeth, y Body Count’s in the House, de Ice T.

Estuvo trabajando un tiempo en Predator, bajo el traje del alienígena, alejándose por el elevado calor que debía soportar, además de la imposibilidad de que el público pudiera ver su rostro en pantalla.

Janice Kent, una periodista que intenta desentrañar los secretos del torneo y queda sorprendida por la violencia, es personificada por Leah Ayres, quien también participó en All That Jazz y series televisivas varias como A-Team y Fantasy Island.

Se retiró de la actuación y se volcó hacia el yoga, siendo la co-creadora del Kit de Yoga Para Niños y Juegos Para la Vida, un kit recreativo y de visualizaciones.

Chong Li, el despiadado campeón mundial que siente un odio inmediato por Frank Dux fue caracterizado por Bolo Yeoung en lo que se convertiría en su llegada a Hollywood. Nació en China en 1946 y trabajó en más de un centenar de películas. Entre ellas se cuentan Enter the Dragon, donde dio vida a Bolo, Double Impact y la reciente Diamond Cartel.

Fue estudiante marcial de Bruce Lee y su arte preferida es el Tai-Chi.

También fue Mr. Hong Kong, campeón local de fisicoculturismo, obteniendo el título en 1967 y conservándolo durante una década. También fue poseedor del título en levantamiento de pesas.

Solía personificar al villano hasta que tuvo la oportunidad de ser el bueno en Shootfighter: Fight to the Death, en la cual también trabajó William Zabka (Johnny Lawrence en Karate Kid y Cobra Kaihttp://septimopodcast.com/wp/cobra-kai/)

Rawlins, uno de los agentes norteamericanos enviados para repatriar a Frank Dux fue interpretado por Forest Whitaker, quien posteriormente obtendría el Golden Globe por The Last King of Scotland.

De vasto recorrido fílmico, es reconocido por The Butler, Platoon, The Crying Game y la reciente Star Wars: Rogue One, donde personificó a Saw Guerrera, rol que dobló en las series de la franquicia Rebels y Go Rogue.

También dirigió el videoclip de Whitney Houston, Exhale (Shoop Shoop).

El prolífico Menahem Golan fue uno de los productores involucrados. Entre sus más de doscientas producciones se encuentran las secuelas de Death Wish (http://septimopodcast.com/wp/death-wish/), Over the Top (http://septimopodcast.com/wp/over-the-top/), Cobra y Cyborg.

En una entrevista declaró: Si hacés una película con un principio, nudo y desenlace y un presupuesto de cinco millones de dólares, tenés que ser un idiota para perder dinero.

Yoram Globus, primo de Golan, quien trabajó conjuntamente con él en numerosas oportunidades, y Mark DiSalle fueron los otros productores del film

La banda sonora estuvo compuesta por Paul Hertzog, quien también estuvo a cargo de Street Justice, Dangerous Love y Kickboxer.

El auténtico Frank Dux fue el coordinador de las peleas para Bloodsport. Cuando Jean-Claude Van Damme fue contratado, éste le anunció que no estaba en buena forma, por lo que lo sometió a un programa de entrenamiento intensivo de tres meses, al final del cual, el actor lo calificó como: el entrenamiento más duro de mi vida, superando sus experiencias de cuando hacía artes marciales y obtuvo el título mundial.

Si bien se intentó vender a la película como una historia real, siempre han habido muchas dudas al respecto de la veracidad en la historia de Dux, así como los artistas marciales ven todo lo referente al torneo clandestino y sus diarios de agente encubierto como una fábula. Una de las pruebas en las que se sustentan los detractores es en el hecho de que el testimonio aportado no fue validado por nadie más, y no se poseen más pruebas de todo lo declarado, más allá de su propia versión.

Con el tiempo, aparecieron versiones sobre algunos allegados, y el propio Dux, admitiendo que no existía tal torneo de Kumite, terminando con la controversia.

Si bien hubo secuelas, el propio Van Damme no quiso participar por considerar que no estaban al nivel que pretendía para la franquicia.

Bloodsport. Un fiel exponente de la época, con una historia bastante cliché, pero que sirvió de inspiración para varios videojuegos. El trampolín hacia la fama para Jean Claude Van Damme, donde deslumbró a las audiencias a lo largo y a lo ancho del mundo con sus patadas marca registrada, su emblemática apertura de piernas y momentos memorables. También aporta mucho que, tanto el villano como el tutor del protagonista en Operación Dragón repitan sus roles en este film.

El Gran Dragón Blanco, una patada con giro en la mandíbula del aburrimiento, que llegó para instalarse en los corazones.

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