Robocop

7 septiembre, 2018

El cine y la distopía han hecho muy buenas migas a lo largo de las últimas décadas. En la pantalla grande se han inmortalizado relatos nacidos en páginas de libros o novelas, alcanzando el status de obra de culto o clásico. Tal vez sea por su contenido moral, de crítica mordaz y cierta advertencia hacia el rumbo que estaban tomando las sociedades a nivel mundial, pero en la segunda mitad de la década de los ochenta hizo su primera aparición un personaje que se convertiría en un ícono en sí mismo, en lo que marcaría el inicio de una franquicia con muchos seguidores: Robocop.

Estrenada el 13 de julio de 1987 en los Estados Unidos. Llegó a la Argentina el 17 de septiembre del mismo año, conservando el nombre original. Contó con dos nominaciones al Oscar por Mejor Edición y Mejor Sonido.

En algunas ediciones latinoamericanas de video se la subtituló como Robocop: El Defensor del Futuro.

Fue dirigida por el reconocido Paul Verhoeven, holandés de nacimiento y recordado por Total Recall, Basic Instinct y Elle.

Robocop es en la única de sus películas donde hizo un cameo, aunque fue involuntario. Durante una escena en el club le estaba dando indicaciones a los extras. La cámara siguió grabando y quedó sorprendido cuando el editor las incluyó en el corte final.

En sus propias palabras: Para mí, Robocop era el Jesús americano. Su muerte fue filmada como una especie de crucifixión, con balas reemplazando los clavos para resucitar mitad computadora. Posteriormente, cuando regresa a su casa abandonada los recuerdos vuelven a él, en esa búsqueda por el Edén perdido. En la escena final, en la fábrica abandonada, cuando se dispone a matar al villano principal en un charco, pareciera que está caminando sobre agua. Todo eso lo incorporé.

Durante un breve período de tiempo consideró dirigir la secuela, pero no estuvo de acuerdo con el guión propuesto, por lo que decidió abocarse a la ya mencionada Total Recall.

En su juventud, pasó un tiempo en la armada holandesa, donde comenzó a rodar documentales, experiencia que capitalizaría con su llegada a la pantalla chica, obteniendo su primer éxito, en 1969, con Floris, protagonizada por Rutger Hauer.

Fue el primer nominado en presentarse a recoger el premio Razzie, el cual le fue otorgado por Showgirls.

El libro original había sido ofrecido y rechazado por todos los grandes directores de Hollywood antes de Paul Verhoeven. Lo leyó y lo tiró después de haber leído las primeras páginas por considerarlo una idea tonta para una película de acción. Pero su esposa lo leyó y lo convenció de que la historia estaba llena de elementos alegóricos y satíricos, tras lo cual, decidió trabajar en el film.

A pesar de haber dirigido varias obras de ciencia ficción que tuvieron su popularidad, admitió que no es su género favorito. En una ocasión dijo que al ser europeo y conocer muy poco acerca de los asuntos norteamericanos como para enfocarse en un film contemporáneo, la ciencia ficción le ayudaba a evitar el problema.

Le gusta relajarse escuchando a Rammstein.

Respecto a la remake de 2014, se expresó: Tomé el libreto y parecía tener los mismos problemas que la remake de Total Recall. No había humor en él. La mayor parte de la historia transcurre en la Tierra, ¡lo cual es aburrido! Es un film que se toma demasiado en serio a sí mismo.

El guión fue obra de Michael Miner y Edward Newmeier, quienes fueron galardonados con un Saturn Award, por su labor en el film. Este último, también fue el creador de la adaptación de Starship Troopers. Llevaba años como directivo de Universal, pero estaba cansado de su trabajo y decidió dar curso a una idea que tenía sobre un policía robot.

La idea le vino después de haber ayudado en el set de Blade Runner. El concepto de policías cazando robots que parecían humanos en el futuro le pareció interesante. Intrigado, le dio la vuelta al escenario convirtiéndolo en un futuro donde un policía con aspecto robótico estaría cazando criminales humanos.

En una entrevista de 2013 declaró que el escenario reflejado era acorde con la actualidad. Estamos viviendo en el mundo que había propuesto, donde las grandes corporaciones nos cuidan y… ¡cómo no lo hacen!

La película nos sitúa en un futuro no muy lejano, teniendo en cuenta que es una producción digna de su tiempo, donde un oficial de policía es asesinado en servicio. Con el objetivo de frenar la escalada de violencia en la ciudad de Detroit, la compañía OCP aprueba el proyecto que convertirá al difunto en un nuevo ser: mitad humano, mitad robot, ¡todo policía!

Peter Weller dio vida al protagonista, el oficial Alex J. Murphy, quien se convertirá en Robocop.

Otras apariciones suyas son Naked Lunch, además de series tales como 24 y Dexter. Asimismo, aportó su voz para interpretar a Bruce Wayne/Batman en la adaptación de la novela gráfica clásica de Frank Miller: Dark Knight Returns.

También dirigió episodios de Sons of Anarchy, donde actuó, y la reciente The Last Ship.

Fue elegido para el rol debido a su delgado físico. Los productores temían que si contaban con un actor más fornido, tendrían que construir un traje que se viera ridículo, por lo que insistieron en un actor de sus características. Weller sudaba de tal manera que empezó a perder peso en el traje, motivo por el cual tuvieron que equiparlo con un sistema de refrigeración.

Debido al voluminoso traje que debía llevar, no podía entrar en el auto. Esa es la razón de la mayoría de las escenas en las que se lo muestra entrando o saliendo del vehículo. Para aquellos planos en los que tenía ser filmado dentro del auto, solamente llevaba la parte superior y se sentaba en ropa interior. De todos modos, con el objeto de mantener la ilusión completa, se hicieron varias tomas de su pie robótico saliendo del auto.

Enseña literatura y arte en la Universidad de Siracusa, siendo uno de los profesores más populares. Se puede ver su experiencia en el documental sobre la Era Romana en el documental del History Channel.

Había sido considerado para el papel de Nick Curran en Basic Instinct, que finalmente fue de Michael Douglas.

Como fan de la serie 24, se dio el gusto de convertirse en uno de los villanos que confrontaba a Jack Bauer.

Sobre la película, deslizó las siguientes reflexiones:

Más allá de la acción y aventura, la corrupción y las corporaciones enloqueciendo, el corazón de la historia es la moral.

Cuando trabajábamos en ella, sentía que iba a ser grande, pero nunca podés saber si va a ser exitosa o no. Sabía que estábamos construyendo una fantástica alegoría social, y sin sonar pretencioso, también espiritual.

Con respecto a la secuela: Hubo algunas cosas que podrían haberse utilizado para hacer al personaje un poco más humano. No recuerdo exactamente en qué escenas, pero sí me acuerdo de haberme preguntado por qué no las incluyeron.

La oficial Anne Lewis, compañera de Murphy, fue personificada por Nancy Allen, quien había sido nominada al Golden Globe por su labor en Dressed to Kill, al mismo tiempo que lo hacían para el Razzie.

Participó en Carrie, Poltergeist III y dos secuelas más de la franquicia del policía cibernético.

Nació el mismo día que Weller, con diferencia de tres años. 24 de junio de 1947 para él, mientras que para ella fue en 1950.

Su padre fue sargento de policía de New York.

Brian De Palma, quien era su marido por aquella época, le escribió el rol de prostituta para Dressed to Kill.

Su oportunidad para ponerse en la piel de Anne Lewis llegó a último momento, porque Stephanie Zimbalist, la actriz original, tuvo que cancelar su participación para abocarse a la filmación de la quinta temporada de Remington Steele.

Al enterarse de la existencia de la serie animada, respondió: No tenía idea de ello hasta que mi empleada me lo contó. “Oh, mis chicos miran Robocop“, dijo. Le pregunté en dónde. Entonces encendió la televisión en el canal que la emitía. La serie era buena, creo. El solo hecho de ver a Lewis corriendo de un lado a otro era estupendo.

Dan O’Herlihy caracterizó al presidente de OCP, a quien llaman The Old Man. Sus apariciones en pantalla superan el centenar de trabajos, entre los que se recuerdan Halloween III y The Man from U.N.C.L.E.

Richard “Dick” Jones, CEO y vicepresidente de la coporación, fue interpretado por Ronny Cox, reconocido por Stargate SG-1, Total Recall y Beverly Hills Cop, como el Teniente Bogomil.

Tuvo una banda de rock durante su adolescencia y con el tiempo se convirtió en cantante de folk, abocándose prácticamente de lleno a dicha actividad, con más de cien presentaciones al año.

El despiadado y ruin Clarence J. Boddicker fue interpretado por Kurtwood Smith. A lo largo de su carrera ha trabajado en más de cien producciones, entre las cuales se encuentran Broken Arrow, Agent Carter como Vernon Masters y Beware the Batman, poniéndole su voz al Comisionado James Gordon.

Originalmente quería audicionar para el papel de Dick Jones.

Sobre su rol, comentó: Me encanta interpretar a villanos. Cuando sos un mal tipo podés hacer muchas cosas turbias. Es muy divertido.

La banda sonora estuvo a cargo de Basil Poledouris, quien también trabajó en The Hunt for Red October, The Blue Lagoon y Les Misérables (http://septimopodcast.com/wp/les-miserables/).

Los efectos especiales fueron generados con una computadora Commodore Amiga.

Los escritores y productores estaba preocupados de que a los policías les molestara la manera en que se los retractaba en la película. Pero, por el contrario, la amaron, con especialmente detenimiento en algunas escenas clave.

Otra de las inspiraciones para el policía del futuro fue el cómic Judge Dredd y el superhéroe de Marvel, ROM.

Originalmente, la pistola que usaría Robocop sería una Desert Eagle, pero se veía minúscula cuando vestía el traje, por lo que se optó por una Beretta modificada para darle un aspecto imponente.

El policía cibernético contó con dos secuelas, una remake, dos series animadas, una serie televisiva con actores, varios comics y videojuegos, además de videojuegos y hasta una estatua. Inclusive, en 1990 se barajó la posibilidad de llevar a la pantalla grande una adaptación del crossover Robocop vs Terminator, el cual ha aparecido recreado en cómics y videojuegos.

Alegórica, dura para el momento y con cuestionamientos morales a la sociedad y a las empresas, a la corrupción. El rol que se asociaría a Peter Weller, quien sudó la gota gorda para hacer su trabajo.

En estos tiempos, donde salís a la calle y no sabés si volvés a tu casa, no vendría nada mal un Robocop. Pero, sabiendo que la realidad supera a la ficción y que estamos en la Argentina, los resultados podrían convertir una historia de ciencia ficción distópica en un relato macabro.

El sistema operativo estaría cargado con un Windows 3.1 y colapsaría permanentemente, sufriendo rebooteos aleatorios. Adicionalmente, sólo podría disparar un 25% de las balas que emplea en la película, dado que el recorte presupuestario mermaría las existencias. Y no hablemos del afán recaudador privado, con upgrades en la programación de coimas y hacer la vista gorda liberando zonas para que los delincuentes acampen y operen a sus anchas. La armadura seguramente sería perforada en algún enfrentamiento, porque los funcionarios, en afán de desviar partidas presupuestarias, lo dotarían de fibrofácil o parsec en lugar de los materiales necesarios. Y la compañía ya no sería la OCP, sería la Organización Gubernamental Tecnológica, la…

Robocop podría ser un gran invento para mantener la seguridad pública. Pero, por favor, que se quede en Detroit y no llegue nunca a la Argentina.

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