Superman

14 diciembre, 2018

A lo largo de la historia el ser humano siempre ha sentido la necesidad de imaginar seres con poderes más allá de los límites naturales y la comprensión de la razón. Así fue como, desde los tiempos más remotos nos hemos encontrado con leyendas y, por supuesto, héroes y dioses mitológicos. Cada civilización contó con los suyos para explicar su cosmogonía e imaginar a prodigiosos hombres y mujeres que podían realizar las más increíbles proezas.
En la primera mitad del siglo pasado, comenzaron a surgir nuevos exponentes de una nueva mitología que nació en el mundo de las viñetas y fue creciendo hasta gozar de una gran popularidad en la actualidad. Ya sea en su medio de origen, como en la pantalla chica, videojuegos, juguetes y, por supuesto, en el séptimo arte.

Las nuevas generaciones pueden gozar de varios estrenos anuales dentro de este género, pero hace unas cuantas décadas, no teníamos esa suerte. De hecho, parecía no haber interés por hacer este tipo de películas, debido a que se consideraba a los superhéroes como algo pura y exclusivamente para un público juvenil.

A fines de los setenta, llegaría una versión cinematográfica con una mirada más adulta y dramática que, sin saberlo, iniciaría las bases para la reconsideración del género: Superman: The Movie.

Fue estrenada el 10 de diciembre de 1978 en la premiere de Washington. Llegó a la Argentina el 25 de mayo del año siguiente y ganó el Oscar a los Mejores Efectos Visuales. Además, fue nominada en las categorías Mejor Banda Sonora, Mejor Montaje y Mejor Sonido.

La dirigió Richard Donner, quien comenzó su carrera en 1960 y es recordado por The Omen, The Goonies y la saga Lethal Weapon. En estas últimas fue productor. Además, participó con episodios para las series Twilight Zone y The Man From U.N.C.L.E.

Originalmente, tanto el film como su secuela, se idearon como una sola producción. El director decidió interrumpir la filmación de la segunda parte para enfocarse en la primera, con miras a lanzarla para la época navideña. Varias discusiones con los hermanos Salkind, quienes eran los productores, terminaron con el despido del director antes de que pudiera terminar la obra completa y fuera reemplazado por Richard Lester. En entrevistas posteriores, el mismo Donner afirmó que había dirigido el 80% de dicho film y que lo que se vio en las pantallas era casi el 50% de su trabajo.

Se lo tuvo en consideración para la cuarta entrega, Superman IV: The Quest For Peace, así como a Tom Mankiewicz, que había sido el autor del libro en las dos primeras películas, pero ninguno de ellos aceptó debido a estar con otros compromisos.

En una entrevista declaró: En mi mente tenía la idea de hacer tres films separados. Uno era desde la mirada de Krypton, otro desde Smallville y la tercera sobre Metrópolis. Mi idea era que mostraran lo que vivían el bebé Superman, el joven Superman y, por último, Superman.

Fue una película muy dura. Sobre todo por las mecánicas. No teníamos computadoras y tuvimos que trabajar con técnicas de la vieja escuela, tratando de actualizarlas y visualizarlas. Por eso busqué rodearme con el mejor equipo que pude encontrar y que llevaron sus trabajos más allá de mis expectativas. Fue un día de playa para mí.

Cuando se le preguntó qué sentía al saber que cuarenta años después del estreno la gente todavía seguía hablando: Estoy totalmente sorprendido. ¡No puedo creerlo! Hicimos una película en la que traté de ser tradicionalista. El genio detrás de todo fue Tom Mankiewicz, que era un gran amigo. Tom vio los mismos problemas y los mismos desafíos que yo y los atravesamos juntos. No tuvimos mucha co-operación por parte de los productores, por lo que nunca tuve la oportunidad de verla con una audiencia antes del estreno. Fue terrible para nosotros. La primera vez que la vimos con público supe que lo habíamos logrado, pero nunca pensé que 40 años más tarde todavía estaría hablando de ella.

Al ser consultado sobre el papel de Marlon Brando: es de esa clase de hombre que si puede tomar su dinero y no hacer nada, estará feliz de hacerlo.

Superman, el último hombre de Kryptón, fue creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938. Ellos eran dos jóvenes que intentaban hacerse un nombre en el mundo del cómic cuando la industria no era el gigante que es en estos días. Vendieron su personaje a Action Comics por una escueta suma, sin imaginarse en el éxito inmediato que supondría y muchísimo menos en lo que se convertiría.

El célebre Mario Puzo, reconocido por The Godfather, fue el autor del libro sobre el cual se basó el film. Ganador de dos Oscar por la ya mencionada y su secuela; The Godfather II, fue el autor de Earthquake y The Cotton Club, que fueron adaptadas para la pantalla grande.

En los inicios de su carrera trabajó para Magazine Management, una revista que escribía noticias falsas sobre celebridades. Esta empresa fue comprada por Martin Goodman, cuya compañía también era dueña de Timely Comics, que posteriormente se convertiría en Marvel Comics. El escritor decidió intentar sumergirse en el mundo de las viñetas y le dijo a Stan Lee, quien era el editor en aquellos días, que no podía comprometerse con entregas mensuales. El recordado Stan cargaba con el problema opuesto: no tenía la disciplina para escribir una novela. Años más tarde, Mario Puzo sería recordado por los lectores de cómics por haber sido el autor de las dos primeras películas de Superman.

En 1972 publicó su autobiografía, The Godfather Papers & Other Confessions.

Para el guión adaptado, además del propio autor, trabajaron David y Leslie Newman, Robert Benton y Tom Mankiewicz.

El primero de ellos fue nominado por la Academia y para el Golden Globe por Bonnie & Clyde.

En 1975 escribiría la adaptación cinematográfica del musical de Broadway titulada. It’s a Bird… It’s a Plane… It’s Superman! Por otra parte, es el autor de Still of the Night y coautor de Santa Claus: The Movie. En ambos casos, comparte la autoría con Robert Benton, quien fue nominado por la Academia en seis oportunidades y se hizo con la estatuilla dorada en dos de ellas por Places in the Heart y Kramer vs. Kramer, por la cual también obtuvo el globo dorado y la cual dirigió. Hizo lo propio con Still of the Night, ya mencionada.

Leslie Newman, esposa de David, fue coautora de los guiones del hombre de acero hasta la tercera entrega y de Santa Claus: The Movie.

También ha escrito libros de comida.

Para cerrar esta parte de guionistas, tenemos a Tom Mankiewicz, recordado por Diamonds are Forevere, Live and Let Die y The Man With a Golden Gun.

Fue el director de Dragnet, basada en una de sus novelas, así como de varios episodios de la serie Hart to Hart.

Cuando se le preguntó sobre la experiencia de escribir sobre el hombre de acero, comentó: La gracia está en escribir que Clark Kent no permita que nadie sepa que es Superman. Esa es la gracia del personaje. Si él no tuviera su otra identidad sería aburrido. Intenté darle un sentido del humor. Lo que hizo que la película funcionara fue la escena en la que él aterriza en el balcón de Lois. En el guión original, sentía que faltaba algo. Una noche llamé a Richard Donner y le dije: Después de la entrevista, la lleva a volar. Él respondió: «Dios mío! Es lo que estamos necesitando!» Esa parte, pasó de tener dos páginas a tener nueve. Es más importante que estar viendo explosiones y cohetes. La lleva a volar. Si lo convertís en una figura romántica, el personaje adquiere una mayor dimensión y se hace más atractivo.

Dick (Donner), quería que la película fuera «verosímil». Ya se había hecho algo camp con Batman. Funcionaba durante 22 minutos pero, ¿sería bueno mantener ese tono durante dos horas para una historia dramática? No podés reírte de tus personajes. Tenés que tratarlos con seriedad. Especialmente con Superman, que forma parte de la mitología norteamericana.
En 2012 publicó su autobiografía My Life as a Mankiewicz.

Ilya y Alexander Salkind fueron los productores y han realizado dicha labor en The Three Musketeers y la serie Superboy. También han trabajado en proyectos por separado.

Alexander fue el padre de Ilya y su mayor fracaso fue Christopher Columbus: The Discovery.

Una de sus frases más célebres fue: No me interesa conocer actores. No me impresionan.

Ilya, su hijo, se expresó sobre el film: Superman siempre fue sinónimo de fuerza, velocidad y poder. Alguien con quien podés contar. Pero es más que eso. Un sentimiento de esperanza. Estamos trayendo uno de los proyectos más ambiciosos del cine: la aventura más espectacular de todos los tiempos. Nuestra forma de hacer películas es grandiosa, con todos los ingredientes multiplicados por mil. Todos podrán disfrutarla y relacionarse. Todos quieren volar, ser libres… estar en la cima del mundo. Esperemos, un buen mundo.

Desde el set, nos propusimos permanecer fieles a su espíritu. Queríamos que esta película tuviera más color, estilo, acción y efectos especiales que nunca nadie se hubieran visto, pero sin alterar la leyenda.

La idea se me ocurrió cuando estaba caminando en Paris. Daban una película de El Zorro. Eso me dio la idea para hacer algo basado en cómics y como yo leía las revistas de Superman cuando era chico, supongo que de ahí vino la idea.

Superman: La Película, como se la conoció en algunos países, muestra el origen del mítico superhéroe. Parte desde la destrucción de su planeta natal, sus primeros días en nuestro planeta y, por supuesto, su primer enfrentamiento con su archienemigo, Lex Luthor.

Christopher Reeve dio vida al protagonista. Era un actor medianamente desconocido por aquellos tiempos. En su audición había impresionado a los productores, pero tuvo que ganar casi veinte kilos de masa muscular en dos meses para hacerse con el papel que lo inmortalizaría y terminaría identificándolo con el hombre de acero en el imaginario popular. Dicho entrenamiento lo realizó bajo la tutela del fisicoculturista David Prowse, quien había estado bajo el traje de Darth Vader en Star Wars.

Tenía licencia para pilotear aladelta, lo cual le sirvió durante las escenas de vuelo para poder crear sus movimientos distintivos y que fueran creíbles.

A pesar de haber sido criticado por su Clark Kent como un torpe y débil nerd, justificó su interpretación en la necesidad de establecer una diferencia entre los dos personajes para hacer más creíble que fuera el mismo tipo con y sin anteojos.

Durante el film vistió alrededor de 25 trajes. Algunos hechos específicamente para caminar y otros para volar, de color turquesa para que se balanceara la tonalidad al emplear el efecto blue screen. De hecho, el traje original iba a ser de un azul más oscuro, pero se perdía en dichas escenas de vuelo.

Quienes trabajaron en el set con él lo describieron como un actor muy comprometido con el personaje, puntual y dispuesto a hacer lo que fuera necesario para promocionarlo. Por ello, nunca se negó a una entrevista. De hecho, en una oportunidad, un grupo de chicos lo reconocieron y le lanzaron un frisbee para que lo atrapara volando. Para no romperles la ilusión les respondió que no podía volar porque había dejado la capa en la tintorería. Entonces, le pidieron que saltara una cerca y se los devolviera.

Sobre el icónico superhéroe, afirmó: Jerry Siegel y Joe Shuster crearon una porción de la mitología norteamericana. Fue un priviliegio ser el custodio de este personaje en los 70′ y 80′. Habrá muchas interpretaciones de Superman, pero el original, que dos adolescentes crearon a fines de los años ’30, vivirá por siempre.

Respecto a su experiencia con Marlon Brando, si bien cumplió el sueño de rodar una escena con uno de sus ídolos, terminó disconforme con su actitud y declaró: Es triste ver a una leyenda como él, que con solo 53 años no le importe nada y haga papeles pequeños en lugar de guiar a la nueva generación de actores que está apareciendo.

Fue a la premiere de Supergirl, junto con Helen Slater, quien la había protagonizado.

En 1998 obtuvo una nominación al Golden Globe por The Rear Window.

Otras de sus apariciones en pantalla fueron Deathtrap, Street Smart y Smallville.

Fue productor y escribió la historia sobre la que se haría Superman IV: The Quest for Peace.

En 1995 interpretó a un paralítico para el film Above Suspicion. Seis días después del estreno, sufrió un accidente de equitación que lo dejó en el mismo estado.

Publicó una autobiografía titulada Still me, que fue un éxito de ventas, y se encontraba trabajando en una nueva al momento de su muerte.

Margot Kidder fue la encargada de personificar a Lois Lane, la inquisitiva periodista que está enamorada del hombre de acero.

Nacida en Canadá, comenzó su carrera muy joven, en 1968. Con más de un centenar de trabajos, se la puede ver en Black Christmas, The Amityville Horror y, la ya mencionada, Smallville.

Originalmente habían pensado en Leslie Ann Warren y la probaron al mismo tiempo que a Stockard Channing, pero decían que parecía la madre de Superman. De cualquier manera, apareció Margot Kidder, quien le dio un aspecto algo torpe y a los Salkind les pareció fantástica. Había creado a su propia Lois. No había dudas al respecto. No encontrarían una mejor interpretación.

El archivillano, Lex Luthor fue caracterizado por el legendario Gene Hackman, quien había sido nominado al Oscar en cinco ocasiones y vencedor en dos de ellas por The French Connection y Unforgiven. También se alzó con el Golden Globe por ambos films, además de The Royal Tennenbaums y el honorífico Cecil B. DeMille.

De vasta trayectoria, es reconocido por The Poseidon Adventure, Runaway Jury y The Birdcage, por mencionar algunas.

Le gusta pintar y escribir ficción. De hecho, ha publicado cinco libros desde 1999.

Cuando era joven fue a ver A Streetcar Named Desire y quedó impresionado con la labor de Marlon Brando, debido a su naturalidad y al hecho de que no parecía una estrella de cine típica de los 50’s. Al salir, le dijo a su padre que quería ser actor.

En sus inicios, trabajó en una farmacia y en una mudancera. Pero en una entrevista declaró que el peor empleo que tuvo fue trabajar en el legendario edificio Chrysler puliendo los muebles de cuero.

Al principio no le atraía la idea de ser el villano debido a que no quería afeitarse el bigote que se estaba dejando. Donner hizo un trato con él: si se lo quitaba, él haría lo propio. Hackman aceptó y se afeitó. El director le reveló que el bigote que estaba luciendo era falso. Esto le ganó el respeto inmediato por parte del actor.

También tenía que raparse, idea que le desagradaba. Por ello, aceptó usar una prótesis que diera ese aspecto.

El legendario Marlon Brando dio vida a Jor-El, padre de Kal-El (Superman). A lo largo de su carrera cosechó dos estatuillas y globos dorados por On the Waterfront y The Godfather, además de varias nominaciones.

Otras obras destacadas son Ultimo Tango a Parigi, Apocalypse Now y The Island of Dr. Moreau.

Lo expulsaron del colegio por pasearse por los pasillos en una motocicleta.

Fue uno de los innovadores en el método de actuación. Produjo el documental Lying for a Living.

Fue mencionado en varias canciones, desde Madonna hasta Billy Joel, pasando por Bruce Springsteen. Inclusive Russel Crowe le escribió un tema llamado I Wanna Be Marlon Brando. También participó en el video de Michael Jackson, You Rock My World.

Trabajó como ascensorista antes de convertirse en actor, pero abandonó a los cuatro días debido a la vergüenza que le daba anunciar el piso de lencería.

Fue idea suya que Jor-El llevara una S en el pecho, antes de lanzar a su hijo hacia la Tierra. Es el mismo logo que utilizara George Reeves en el serial televisivo de 1952, probablemente como homenaje. A partir de esta escena, se incorporó el concepto de la S como legado de la familia de El a los cómics.

Durante la filmación se rehusó a aprender el guión. Afirmaba que sus escenas se verían más frescas si eran filmadas la primera vez que leía sus líneas. Por dicha razón, fueron escritas en el pañal del bebé.

Otis, el patoso ayudante de Luthor, fue caracterizado por Ned Beatty, quien había sido nominado por la Academia por Network.

Desde su inicio, en 1972, ha trabajado en más de 160 proyectos. Entre ellos, Shooter, Exorcist II: The Heretic y la voz de Lotso en Toy Story 3.

También participaron Jackie Cooper, como Perry White, Glenn Ford como Pa Kent, Phyllis Thaxter como Martha Kent y Marc Mc Clure (Dave McFly, padre de Marty en Back to the Future) como Jimmy Olsen.

La música fue compuesta por el celebérrimo John Williams, de quien hemos hablado en varias oportunidades en esta sección. Fue nominado al Oscar y al Golden Globe por su labor y ha creado más cientocuarenta bandas sonoras. Muchas de ellas memorables, que se han instalado en el imaginario popular, como Jaws (http://septimopodcast.com/wp/vas-necesitar-barco-mas-grande/) Star Wars, Indiana Jones y E.T. The Extra-Terrestrial.

La película inspiró la canción (I Wish I Could Fly Like) Superman, de The Kinks.

Siegel y Shuster, los creadores, asistieron al estreno y quedaron encantados.

Originalmente la iba a dirigir Steven Spielberg, pero los productores se opusieron al salario que pidió. Decidieron esperar a ver cómo le iba con Jaws, que fue un éxito absoluto. Ahí fue cuando se decidieron a contratarlo, pero ya estaba con otros proyectos.

Donner nunca fue convocado para la secuela debido a sus críticas públicas hacia los Salkind. Margot Kidder, quien lo había apoyado, encontró su participación reducida a un cameo en la tercera parte.

En algún momento se consideró a James Caan para el rol protagónico, pero su respuesta fue categórica: De ninguna manera me van a embutir en un traje tan ridículo.

Kirk Alyn, quien personificara al hombre de acero en el serial televisivo hace un cameo como el padre de Lois Lane, y Noel Neill, que hiciera el mismo papel en dicho serial, aquí hace lo propio como la madre de la periodista.

Una gran película para la época. La que devolvió la seriedad y le dio dimensión al personaje. Un Christopher Reeve comprometido con la labor y que supo inmortalizarse como ícono de la cultura pop. Hackman y Kidder están sobrios, aunque rozan el lado camp, por no hablar del tontorrón Otis.

Quienes crecimos en aquellos años quedamos fascinados al ver a uno de nuestros héroes favoritos volando. Los efectos estaban muy logrados y, más allá de las tensiones en el set de grabación, la película tiene una magia que la convierte en clásico indiscutido y, sin saberlo, piedra filosofal que daría el puntapié inicial para un género que, en aquellos días, era impensado.

Seguirán saliendo películas, nuevos actores con mejor o menor recepción de la crítica, más o menos musculosos, pero Christopher Reeve supo dotarlo con su impronta, con un carisma y ángel especial, demostrando que él fue y será el auténtico Superman.

 

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedIn

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

El Séptimo Podcast © 2019 hola@septimopodcast.com