Valhalla Rising. La violenta poética de N. W. Refn.

9 diciembre, 2015

Uno de los directores de estos últimos años que más me llamó la atención fue el danés Nicolas Winding Refn. Y lo que me atrajo tanto de su obra, fue como encara sus películas de una manera poética, además de narrativa; entendiendo poética como el uso de conceptos artísticos, metáforas y simbología propias del género literario, es decir, la búsqueda de lo estético a través de lo narrativo. Esto me hizo relacionarlo (y esto es un gran gran logro) con mi director preferido indiscutible de todos los tiempos: Stanley Kubrick.

La filmografía de Refn bascula entre diferentes tópicos, desde la historia verídica de un joven y violento preso inglés hasta una historia épica medieval. Pero en todas mantiene una mismo estilo, muy minimalista, pausado, exploratorio e introspectivo y al mismo tiempo frenético, violento, confuso. Es esta mezcla de polos la que, a mi parecer, define su estilo. En un momento podemos estar viendo como el protagonista le da su primer beso a su chica deseada, en cámara lenta y un plano muy cerrado e íntimo, mientras que en el instante siguiente, dicho protagonista corre a un lado a la chica para pisarle la cabeza a un mafioso hasta desfigurarlo. Poética.

Una de mis películas preferidas de Refn es (por ser hipster y no decir Drive) Valhalla Rising. Protagonizada por el genio de la vida que es Mads Mikkelsen, el nuevo Hannibal de Bryan Fuller, quien por cierto es oriundo de Dinamarca como su director.

Valhalla Rising

Valhalla Rising

De hecho, Valhalla Rising debe ser de mis películas preferidas con un puntaje tan bajo en IMDB, habiendo llegado a  tener un 5/10. Y estoy seguro que ese puntaje se debe a que se cree que es una película convencional, cuando no lo es. En su trailer te muestran una historia épica de vikingos peleando en el barro, espadas, fuego, muerte. Cuando en realidad es una película muy lenta, meditativa, minimalista y extremadamente poética. Incluso las escenas de violencia, que son sumamente brutales, no están para agregar acción a la trama, sino que están ahí principalmente por cuestiones artísticas y estéticas. Valhalla Rising es una película contada a través de imágenes, y no de diálogos; y esa es otra gran mentira que venden en el trailer. Durante todo el trailer se van escuchando de fondo distintas conversaciones con los personajes de la película, pero esas conversaciones que escuchamos en ese trailer de 2 minutos, son casi la totalidad de los diálogos presentes en toda la película, la cual dura 93 minutos. Nuestro protagonista, llamado “One Eye” es mudo, por lo que Refn se dedica a llevar la historia de una manera casi puramente visual. Lo que resulta en una experiencia sumamente cautivadora, atrapante y hasta hipnotizante, pero al mismo tiempo puede resultar lenta, pesada y confusa (a diferencia de lo que su trailer mostraba) y creo que en este factor recae el bajo éxito comercial que tuvo.

Algo destacable de toda la filmografía de Refn es su direccion de fotografia. Es increíble el uso de la iluminación y los colores que usan en Drive y Only God Forgives, y como está es capaz de aportar tanto a la película. Una escena de cualquiera de estas películas podría  tener un significado diferente si su composición fuera otra. Cada toma se siente pensada. Y esta sensación se siente todavía más presente en Valhalla Rising, ya que esta cuenta casi únicamente con este recurso (también cuenta con la banda sonora, y hace un gran trabajo con ella, pero no voy a hablar de eso). La relación más fiel que puedo llegar a tener del estilo de esta película con algo que no sea una película, es con una novela gráfica sin mucho texto. Sobre todo porque la composición de las tomas se asemejan mucho al estilo de dibujo típico de las novelas gráficas, sumado a un excelente uso de colores en ciertos momentos casi surrealista.

Valhalla Rising

Valhalla Rising

Como lo dice el titulo de la nota, si hay algo que caracteriza al cine de Nicolas Winding Refn es el uso estilizado de la violencia. Dicho por sus propias palabras, el arte es un acto de violencia. El mismo admite que se considera un fetichista de la violencia, ya que en ella encuentra la más pura y emocional expresión artística. Es por esto que, por más que sus películas varían de temática, en todas vamos a encontrar a la violencia como común denominador. A diferencia de, Quentin Tarantino por ejemplo, quien claramente tiene un fetichismo por la violencia (además de numerosos otros fetiches), el de Refn viene de un lado más psicológico y hasta filosófico, mientras que la violencia de Tarantino se gesta en su fascinación por la cultura under cinematográfica de bajo presupuesto.

Cuando uno ve una obra de arte pictórica, o un una poesía, no determinamos que es buena porque la entendimos o es mala porque no la entendimos.  Personalmente me fascinan los cuadros de Picasso, pero no porque entiendo que es “lo que se está contando” sino que los aprecio únicamente por su carácter visual y artístico. Del mismo modo que no estoy seguro de comprender en su totalidad lo que Nicolas Winding Refn quiso contar con Valhalla Rising y aun así es una película que me encantó. Creo que para apreciar esta película es necesario medirla con la regla que uno lleva a un museo, no la que uno usa normalmente para medir cualquier película.

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