Willy Wonka & The Chocolate Factory

5 octubre, 2018

Hay personajes que trascienden los límites del medio para el que fueron creados. Ejemplos sobran. Películas que fueron adaptadas a libros y novelas que fueron llevadas a la pantalla grande. En muchos de estos casos sus personajes se han convertido en auténticos íconos de la cultura pop gracias a su histrionismo y magia: Willy Wonka. Las nuevas generaciones lo recordarán por la personificación que hiciera Johnny Depp en 2005, pero existe una versión previa de dicha historia que se llamó Willy Wonka & The Chocolate Factory y que, si bien en su momento no gozó de popularidad, con el tiempo se ha convertido en un auténtico trabajo de culto con una gran cantidad de seguidores.

Se estrenó el 28 de junio de 1971 en la premiere de Chicago y llegó a Latinoamérica en febrero del año siguiente, donde se la conoció como Willy Wonka y su Fábrica de Chocolate. En España optaron por Un Mundo de Fantasía.

Fue dirigida por Mel Stuart, quien había sido nominado al Oscar por su labor en Four Days in November. Estuvo detrás de cámaras en más de un centenar de trabajos, además de haberse dedicado a la producción, siendo responsable del documental televisivo BBC: A Window on the World y episodios para la recordada serie Ripley’s Believe It or Not!, que conducía el recordado Jack Palance.

Su hija, Madeline Stuart, había leído el libro y le pidió que hiciera una película. Tanto ella como otro de sus hijos, Peter, aparecen en ella.

Inicialmente quería ser compositor, pero después de dejar la universidad decidió convertirse en productor, dando sus primeros pasos en la pantalla chica con la elaboración de documentales en los 60 y 70.

Le disgustaban las películas de Disney porque sentía que los personajes animados eran molestos.

No quería que la película se convirtiera en un musical, pero los productores lo convencieron debido al éxito de Mary Poppins y The Wizard of Oz.

Sobre ella comentó: No le hablo a los chicos, dándoles ardillas con caritas divertidas y todas esas cosas.

La historia original fue obra del escritor Roald Dahl, hijo de padres noruegos, quien sirvió en la Fuerza Aérea Británica en la Segunda Guerra Mundial. En la década de los 40 alcanzó el éxito como autor de libros para niños y adultos, convirtiéndose en uno de los más leídos.

Fue responsable de algunos episodios para la serie Alfred Hitchcock Presents, You Only Live Twice y varias de sus obras fueron adaptadas para la pantalla grande, tales los casos de The Witches, Matilda y Fantastic Mr. Fox.

En 1979 escribió y fue presentador de un ciclo de relatos televisivos llamado Tales of the Unexpected donde se adaptaron varias de sus obras.

Era un fotógrafo aficionado y a menudo llevaba una cámara consigo.

Le encantaba comer chocolate y solía darse sus buenos atracones

Editó dos autobiografías: Boy y Going Solo.

Tenía un cobertizo donde trabajaba en sus escritos. En una mesa cercana a su mano derecha tenía varios archivos que le enviaban los fans, envoltorios de papel de chocolates que coleccionaba y una parte de su hueso pélvico que le habían quitado en una operación.

Se aburría con facilidad en compañía de adultos. Un rasgo característico en su obra son los adultos que detestan a los chicos.

En una entrevista, cuando se le preguntó la razón de su éxito como autor infantil respondió: Conspirar con los niños en contra de los adultos.

Respecto a la adaptación, estuvo tan enfadado por los cambios propuestos en el guión y el resultado final, aduciendo que se centraban más en Willy Wonka que en Charlie, que se rehusó a vender los derechos para su otra novela Charlie and the Great Glass Elevator.

David Seltzer colaboró en la adaptación del libreto, aunque no aparece en los créditos. También trabajó en The Omen, Prophecy y Dragonfly.

Sus aportes fueron algunas canciones y subtramas de la historia, que fueron el objeto de discordia para Dahl.

La película nos presenta al excéntrico y exitoso Willy Wonka, fundador y dueño de la fábrica de chocolates más exitosa del mundo, quien vive sumido en un hermetismo para que sus competidores no puedan robar sus secretos. A modo de promoción lanza un concurso en el que solamente los afortunados que encuentren los cinco boletos dorados escondidos en sus chocolates puedan conocer la fábrica por dentro, desatando la locura y la Wonkamanía a nivel mundial.

El genial Gene Wilder dio vida al magnate chocolatero, dándole un aire por momentos sombrío y aterrador.

Wilder es recordado por sus actuaciones en The Producers y The Young Frankenstein, por las que fue nominado al Oscar. Por su labor como Willy Wonka obtuvo una nominación para el Golden Globe, al igual que ocurriría con Silver Streak.

Otras apariciones recordadas son The Little Prince, como el Zorro, y Blazing Saddles.

También escribió y dirigió algunas producciones.

Su nombre real era Jerome Silberman, pero adoptó el seudónimo con el que se haría célebre porque: no podía ver a un Jerry Silberman interpretando a Hamlet. Bueno, tampoco puedo ver a un tal Gene Wilder interpretándolo.

Antes de ser convocado por Mel Brooks, se consideraba a sí mismo un actor dramático que uno de comedia.

En los últimos años de su vida se dedicó a escribir, llegando a publicar varios libros entre los que se encuentran sus memorias, que llevan el título Kiss Me Like a Stranger: My Search for Love and Art.

En octubre de 2001 leyó fragmentos de Charlie and the Chocolate Factory como parte de un programa de asistencia para las víctimas de los ataques del 11 de septiembre. Además, en ese mismo año donó una colección de guiones, cartas, documentos y fotografías a la biblioteca de la Universidad de Iowa.

Sobre el film: Bueno, no fue precisamente un éxito cuando salió y escuché a muchas madres que decían que la película era cruel con los chicos. Probablemente ellas lo verían de esa forma, pero los chicos no. Ellos la entendieron perfectamente. Hay límites y ellos quieren conocerlos. Hay que asegurarles que alguien les puede decir cuáles son y es precisamente, lo que hace Willy Wonka.

El mismo Wilder comentó que después de leer el guión aceptó el rol poniendo como condición que le permitieran renguear y dar una vuelta carnero en la escena en la que conociera a los chicos. Cuando Mel Stuart le preguntó la razón, respondió que era para dejar en claro que a partir de ese momento Wonka establecería que nadie sabría si decía la verdad o mentía.

 

Charlie Bucket, un chico pobre que vive con su madre y sus cuatro abuelos, postrados en una cama, trabaja como canillita para colaborar con las cuentas de la casa y, como muchos otros niños, sueña con un boleto dorado para conocer la magnífica fábrica. Fue personificado por Peter Ostrum, quien rechazó un contrato por tres películas más y abandonó la actuación para convertirse en veterinario de animales de granja, especializándose en vacas y caballos.

Se recibió de veterinario en la Universidad de Cornell en 1984 y visita escuelas públicas en su comunidad hablando sobre sus experiencias y sobre cómo la vida cambia con cada decisión que se toma.

Durante la filmación estuvo viviendo seis meses en Munich.

Sobre ella, dijo: ¡Gene Wilder me aterraba! Nos habíamos hecho amigos durante la filmación, por eso no entendía por qué me estaba gritando durante una escena. El director dijo “Corte” y Gene sonrió y me felicitó como si nada. Estaba tan confundido que no sabía qué estaba pasando, pero entendí que él y David (Seltzer) habían preparado las escenas y no me querían adelantar nada para que mis reacciones fueran espontáneas. Y funcionó.

Cuando la película terminó fue como si nunca hubiera ocurrido. Volví al colegio y para la fecha de estreno yo había cambiado mucho, por lo que casi no me reconocían. Fue una linda experiencia porque a la gente le gusta Charlie. Es un buen chico. Mis padres me dijeron que viera lo ocurrido como una experiencia, y eso es lo que hice. Ellos no me presionaron y me ayudaron a tener clara mi elección para lo que quería hacer de mi vida. Les estoy muy agradecido porque ser veterinario es muy gratificante.

Durante un tiempo odié hablar sobre la película. Cuando alguien la mencionaba intentaba cambiar de tema. No quería ser conocido por haber sido un niño actor. Ahora, muchos años después y habiendo crecido, la veo como una maravillosa experiencia y parte de mi vida.

Si bien me divertí, no me veía actuando por el resto de mi vida. ¿Cuántos chicos llevan una exitosa carrera y la mantienen cuando son adultos? Los Jodie Fosters y Ron Howards que hay los podés contar con una mano. Creo que hice de mí mismo en la película. En la vida real soy un pésimo cantante y los productores me habían dicho que no utilizarían mi voz, pero lo hicieron. La experiencia de la filmación  estuvo bien, pero quería algo más consistente. La clave es encontrar algo que ames hacer y dedicarte a ello.

Jack Albertson encarnó a Joe, abuelo de Charlie, con quien mantiene un vínculo muy estrecho. En 1964 había obtenido la estatuilla dorada por The Subject Was Roses.

A lo larga de su vasta trayectoria se lo puede ver en The Poseidon Adventure y gran cantidad de series, además de aportar su voz para The Fox and the Hound.

También tuvo una prolífica carrera en teatro donde obtuvo varios reconocimientos.

La banda sonora obtuvo una nominación de la Academia y fue compuesta por Leslie Bricusse, quien obtuvo el máximo galardón en la industria por Dr. Dolittle y Victor Victoria, además de varias menciones. También trabajaron en la composición Anthony Newley y Walter Scharf, quien también cosechó varias nominaciones.

David Bowie admitió haber copiado el estilo de canto de Newley al inicio de su carrera. Esto se evidencia en el primer álbum que lleva el nombre del astro, publicado en 1967. Bowie citó a Newley y a Syd Barrett, de Pink Floyd como los primeros intérpretes que escuchó haciendo música popular con acento británico.

La película se rodó en Munich porque querían un lugar que no pudiera ser identificado temporalmente con facilidad.

A pesar de no haber sido un éxito de taquilla, sorprendentemente obtuvo mucha atención cuando fue lanzada en video, convirtiéndose en una de las cintas más alquiladas en los ochenta.

Las reacciones de los actores en algunas escenas son espontáneas. Cuando los chicos entran en el cuarto de chocolate y ven los jardines de caramelo, sus reacciones son genuinas, dado que era la primera vez que visitaban dicho set.

Con respecto a la adaptación de 2005, Gene Wilder expresó que disfrutó el trabajo de Johnny Depp como Willy Wonka, pero la película no le gustó, dado que no era un admirador de la obra de Tim Burton y dijo que generalmente se sentía insultado cuando veía que sus películas eran hechas de nuevo.

Cuando Wilder falleció en 2016, Peter Ostrum cambió su perfil de red social por “ex niño actor, veterinario y heredero de una fábrica de chocolate el 29 de agosto de 2016“.

Al momento del lanzamiento, hubo sugerencias para cambiar el título original del libro Charlie and the Chocolate Factory a Willy Wonka & the Chocolate Factory, porque los grupos afroamericanos se sintieron ofendidos por los términos Charlie y chocolate. Asimismo, se decidió cambiar el aspecto de los Oompa Loompas, dado que en la novela eran definidos como descendientes africanos.

La película ha tenido un gran impacto en la cultura popular. Un ejemplo de ellos es la referencia en Futurama, en el episodio Fry and the Slurm Factory. En los Simpson aparece un Oompa Loompa en la temporada13°. Family Guy también hace su propia parodia.

La banda de funk metal Primus, publicó su álbum Primus & The Chocolate Factory With the Fungi Ensemble, donde versionan canciones de la película. Con el lanzamiento de la edición limitada se entregaban chocolates. En los vinilos se escondieron cinco boletos dorados que aseguraban dos entradas para cualquier recital de la banda de por vida.

Madonna, durante su gira Candy Sweet Tour comenzaba el espectáculo emulando a Willy Wonka.

La banda alternativa Veruca Salt tomó su nombre de una de las niñas que consiguen el boleto dorado para visitar la fábrica. La actriz que la encarnó, Julie Dawn Cole, confesó que se inspiró en algunas compañeras de colegio que eran realmente desagradables.

Hermosa por donde la mires, con mucha alma y con un Gene Wilder imponente. La original, antes de toda la publicidad y atención mediática que obtuvo la remake de 2005, sobrecargada de CGi y algo tibia, para mi gusto. Imposible no quedar cautivado por el gran Willy Wonka y su magnificencia.

Ideal para reencontrar, o seguir alimentando, al niño interno, viviendo una aventura en cada momento, en cada rincón, sabiendo que la magia existe y que en la próxima golosina que abramos puede estar el boleto dorado que nos lleve a un mundo de ensueño con paredes de chocolate y caramelo.

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